Columna vertebral y Ortopedia

Columna vertebral y Ortopedia

lunes, 24 de febrero de 2014

Diga hola a su espalda baja / Say Hello To Your Lower Back Muscles

http://blog.corewalking.com/say-hello-to-your-lower-back-muscles/


Say Hello To Your Lower Back Muscles

Written by Jonathan FitzGordon
Diga hola a su espalda baja
Publicado el 11 de junio de 2013 a las 07:17 am .
Escrito por Jonathan FitzGordon

Cuando empecé a enseñar a la gente a pie que estaba muy seguro de que yo estaba en lo cierto , aunque había un detalle que me sorprendió al principio. Un número de personas que regresan de las sesiones iniciales se quejan de un dolor nuevo en sus músculos de la espalda que era diferente que el dolor que llegó con . Sin mucha opción le pregunté a la gente a seguir el camino que iban y al que estaba dispuesto el nuevo dolor se disipó junto con la edad.

músculos de la espalda : Cuadrado Lumbar músculos traseros más bajos : multifidus y erector spinea

Todo el mundo se inclina hacia atrás en la vida. Como resultado de ello la mayoría de la gente ha extremadamente apretado músculos de la espalda , como multifidus y cuadrado lumbar . Cuando le pregunto a la gente a caminar y pararse de una manera diferente que tiene que haber un período de adaptación como todo tipo de músculos a encontrar un nuevo hogar. La intensidad del ajuste depende de si usted es naturalmente apretado o no.

Cuando estoy enseñando una clase de yoga y la gente dice que algo le duele en su espalda baja siempre me pregunto si el dolor está en el centro ( la columna vertebral) , o en los músculos a cada lado de la columna vertebral. Si la respuesta es que los músculos no me preocupé demasiado. Si bien es posible que alguien que se desgarró un músculo es más probable , si yo estoy enseñando con éxito , de que están utilizando los músculos de manera diferente y es de esperar correctamente.

Patrones de movimiento crónicamente pobres pueden hacer para algunos músculos irritables y descontentos baja de la espalda . El proceso de alinear correctamente y capacitarlos para que funcione correctamente a veces puede ser intensa, pero la recompensa es por lo general vale la pena el esfuerzo.
jonathan El Programa CoreWalking nació a partir de la experiencia personal y profesional de Jonathan FitzGordon con el cambio de los patrones de movimiento habitual del cuerpo a través de la auto-conciencia y la repetición. Para probar el programa CoreWalking visite nuestra tienda ahora .
When I started teaching people to walk I was very confident that I was onto something though there was one detail that surprised me at first. A number of people returned from their initial sessions complaining of new pain in their lower back muscles that was different that the pain they arrived with. Without much choice I asked people to carry on the way they were going and for everyone who was willing the new pain dissipated along with the old.
lower back muscles: Quadratus lumborum     lower back muscles: multifidus and erector spinea
Everyone leans backwards through life. As a result most people have extremely tight lower back muscles such as multifidus and quadratus lumborum. When I ask people to walk and stand in a different way there has to be an adjustment period as all sorts of muscles find a new home. The intensity of the adjustment depends on whether you are naturally tight or not.
When I am teaching a yoga class and people say that something hurts in their lower back I always ask if the pain is in the center (the spine), or in the muscles on either side of the spine. If the answer is the muscles I am not worried too much. While it is possible that that someone pulled a muscle it is more likely, if I am teaching successfully, that they are using muscles differently and hopefully correctly.
Chronically poor movement patterns can make for some cranky and unhappy lower back muscles. The process of aligning them correctly and training them to function properly can sometimes be intense but the payoff is usually worth the effort.
 The CoreWalking Program was born out of Jonathan FitzGordon's personal and professional experience with changing the body's habitual movement patterns through self-awareness and repetition. To try The CoreWalking Programvisit our store now.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Escoliosis del adulto

http://zl.elsevier.es/es/revista/rehabilitacion-120/escoliosis-adulto-13142949-originales-2009
http://apps.elsevier.es/watermark/ctl_servlet?_f=10&pident_articulo=13142949&pident_usuario=0&pcontactid=&pident_revista=120&ty=60&accion=L&origen=zonadelectura&web=zl.elsevier.es&lan=es&fichero=120v43n06a13142949pdf001.pdf


Escoliosis del adulto

Adult Scoliosis

L. Jiménez Cosmes a, B. Palomino Aguado a, 

a Servicio de Medicina Física y Rehabilitación. Hospital Ramón y Cajal. Madrid. España.

Palabras Clave

escoliosis adulto, deformidad vertebral

Keywords

adult scoliosis, spine deformity

Resumen

La causa y el tratamiento terapéutico de la escoliosis del adulto (EA) presenta diferencias respecto a la escoliosis idiopática (EI). En este tipo de deformidad hay que tener en cuenta los cambios degenerativos asociados que pueden producir progresión, dolor y compresión neurológica. El tratamiento conservador con corsé es una buena alternativa. La indicación de la cirugía dependerá de la localización de la curva, el tamaño, el equilibrio y la presencia de alteraciones neurológicas.

Artículo

DEFINICIÓN
Se considera como escoliosis del adulto (EA) las curvas mayores de 10° en pacientes mayores de 20 años o que han alcanzado la madurez esquelética o el Risser 5. Engloba diferentes tipos de curvas: curvas no descubiertas durante la infancia, escoliosis conocidas y no tratadas, escoliosis tratadas ortopédicamente, escoliosis tratadas quirúrgicamente o escoliosis que se forman por lesiones degenerativas intervertebrales (escoliosis de novo) después de la madurez esquelética.
Se han convertido en una “enfermedad de actualidad”. La mayor parte de ellas son escoliosis del niño y del adolescente que fueron dadas de alta y vuelven a consultar después de los 40 años (larga “travesía del desierto”) por dolor 1, aumento de la deformidad (estética) o trastornos del equilibrio. También los operados en la adolescencia vuelven a consultar por dolores en las zonas adyacentes. Las diferencias entre la EA y las del crecimiento están dominadas por el efecto del envejecimiento de las estructuras óseas y elementos de unión y sus consecuencias 2 (osteopenia, rigidez aumentada, comorbilidad médica, complicaciones...).
PROBLEMAS DE LA ESCOLIOSIS DEL ADULTO
En el estudio de la EA se han detectado varios aspectos que dificultan su tratamiento, y hacen que no se pueda sacar conclusiones prácticas a la hora de actuar porque existen pocos trabajos con evidencia científica sobre resultados a largo plazo en el tratamiento conservador o quirúrgico de la EA, falta homogeneidad en los grupos de estudios (idiopáticas y otras causas) y la inexistencia de una clasificación universal complica los estudios comparativos. Además de la comorbilidad del adulto existen dificultades en la valoración de los resultados a largo plazo del tratamiento quirúrgico (diferentes técnicas, evolución de las técnicas, etc.) y hay pocos estudios sobre la historia natural.
CLASIFICACIÓN
Podemos hablar de dos tipos de EA3: las escoliosis degenerativas o “de novo” son las aparecidas en la edad adulta, normalmente después de los 50 años, asociadas a fenómenos degenerativos marcados y con un punto de partida lumbar. El otro tipo son las escoliosis idiopáticas (EI) heredadas de la adolescencia o del período de crecimiento cuando finaliza la madurez esquelética. Falta consenso sobre una clasificación de la EA. Recientemente se ha propuesto una clasificación por Schwab et al4 que simplifica los factores que más influyen en la EA. Se ha demostrado que tiene buena correlación con la discapacidad y con los resultados del tratamiento quirúrgico (tabla 1).
TABLA 1. Clasificación de la escoliosis del adulto
TABLA 1. Clasificación de la escoliosis del adulto
EPIDEMIOLOGÍA
La prevalencia de EA ha sido referida dentro de un rango muy amplio que va del 2 al 32%. El incremento de la edad y de la calidad de vida de la población, en los países desarrollados, ha aumentado la atención de estos procesos constituyendo un problema de salud y consumo sanitario muy importante.
MOTIVOS DE CONSULTA
Los motivos de consulta comunes son las quejas dolorosas, la deformación progresiva del tronco, el desequilibrio frontal y/o sagital evolutivo y las molestias funcionales. Los dolores son la queja más frecuente en las curvas lumbares y toracolumbares (no mucho más que en la población general). Son frecuentes los dolores en el lado cóncavo por el conflicto entre las últimas costillas y la cresta ilíaca. El dolor tiene las características de tipo mecánico, localización raquídea, radicular o costoilíaca, de intensidad variable, excepcionalmente nocturno en los casos de raquialgias y con respuesta favorable al reposo, corrección-contención, ayudas técnicas y a los analgésicos. Las radiculalgias aparecen generalmente en el lado cóncavo por retraimiento del foramen ligado a la artrosis hipertrófica o estiramiento de la raíz a nivel de las subluxaciones rotatorias; más raramente a hernia discal. También podemos ver casos de claudicación neurógena por estenosis de canal.
Dentro de los trastornos de la estática raquídea recientes o evolutivos debemos descartar otras patologías neuromusculares asociadas, tales como síndromes neurológicos extrapiramidales, síndromes motores deficitarios (hemiparesias, afecciones de motoneurona, miastenia), afecciones musculares primitivas o secundarias y afecciones psiquiátricas (histerias, depresiones).
EXPLORACIÓN
En la exploración raquídea se investigará: pérdida de talla, el equilibrio frontal C7-S1 y las flechas sagitales, gibosidades, oblicuidad de las cinturas y reductibilidad pasiva y activa. Se practicará un balance neurológico, funcional (equilibrio, marcha, escritura...) y psicológico (humor, funciones cognitivas, trastornos del comportamiento). Según los casos se realizarán diferentes pruebas complementarias: examen biológico (fosfo-cálcico, tiroideo, creatinfosfocinasa [CPK]...), de imagen estándar (raquis completo de frente y perfil, para ver la reductibilidad en decúbito y bending, proyecciones centradas) y escáner-resonancia magnética nuclear (RMN) (estudio de los elementos óseos, articulares y musculares para valorar la degeneración grasa de los espinales, dimensiones del canal, estado de los discos, médula, raíces...), electromiograma (EMG) y biopsia neuromuscular (en función de los datos clínicos y paraclínicos para buscar patología neurológica periférica o muscular).
EVOLUCIÓN DE LAS CURVAS ESCOLIÓTICAS DESPUÉS DE LA MADUREZ ESQUELÉTICA
En un tiempo se pensó que cuando un paciente alcanzaba la madurez esquelética las escoliosis paraban su progresión. Pero se ha demostrado que las curvas continúan progresando a lo largo de la vida5. Se ha producido un interés creciente en este grupo de deformidades, ya que el dogma de la estabilización a la madurez esquelética ha caído (sobre todo para las curvas lumbares y toracolumbares) 6.
Evolución raquídea
Plano frontal: progresión del ángulo de Cobb después de la madurez esquelética
Escoliosis manejadas conservadoramente: observación o corsés
Se ha comprobado que las curvas escolióticas en la edad adulta progresan de forma lenta bajo la influencia de factores mecánicos ligados a la angulación de la escoliosis al final del crecimiento (torácicas > 45°, lumbares > 30°), al equilibrio global del paciente y a la actividad7. También pueden influir los factores endocrinos de la menopausia.
Pocas series puras se han publicado a largo plazo. Duriez8 (1967) y Collis y Ponsetti9 (1969) publicaron que las curvas torácicas > 50° y las lumbares-toracolumbares > 30° aumentaban 1° por año. La historia natural de las EI no tratadas quirúrgicamente ha sido documentada por Weinstein10 (1999) en curvas mayores de 30° después de la madurez esquelética (fig. 1).
Fig. 1.-Factores de progresión en curvas de más de 30° en el adulto (después de la madurez esquelética). Fuente: Weinstein SL10.
Progresión en el adulto de curvas tratadas mediante cirugía y corsés
Referimos el ensayo clínico 11 controlado multicéntrico sobre curvas operadas y no operadas, después de 20 años de completar el tratamiento. Los resultados sobre la progresión fueron: una progresión de 3,5° en las que recibieron tratamiento quirúrgico y 7,9° en las que fueron tratadas con corsés. En 5 pacientes tratados conservadoramente las curvas evolucionaron > 20°. En los tratados con cirugía tuvieron como complicaciones: pseudoartrosis en 3 pacientes, síndrome de dolor lumbar en 4 pacientes y 8 reintervenciones. Otros resultados, tanto el grupo quirúrgico como las tratadas con corsé presentaban cambios degenerativos respecto al grupo control.
Escoliosis idiopática y embarazo. Se ha investigado la repercusión del embarazo sobre la progresión de la curva y las posibles dificultades en los partos. Existen controversias sobre ambas cuestiones. Según Bunell 12 no presentan ningún efecto deletéreo, para Nachemson puede haber progresión y dificultades en el parto antes de los 23 años. Betz et al13 refieren que en escoliosis pequeñas y moderadas no se produce ningún efecto. En nuestra casuística del Hospital Ramón y Cajal 14 no hemos visto evolución ni problemas en el parto.
Escoliosis idiopática y menopausia. Durante la menopausia se ha constatado una acentuación de la evolutividad de 1,2° a 1,7° por año 15. El riesgo evolutivo angular está favorecido por la osteoporosis, la insuficiencia muscular, el desequilibrio raquídeo y la hiperlaxitud.
En resumen, se consideran factores pronósticos de evolución de las EI en la edad adulta: el aumento de la edad y los efectos del envejecimiento (masa ósea, insuficiencia muscular...), la topografía de la curva, el valor angular > 30°, la desprotección de L5 entre los huesos ilíacos, la rotación apical > 33° y el disbalance en el plano coronal en las curvas lumbares y toracolumbares.
Stagnara16 y Biot 17 describieron la evolución cifosante de las escoliosis lumbares y toracolumbares en el plano sagital con borramiento de la lordosis. Está correlacionada con la evolución en el plano frontal, 1° de progresión en el ángulo frontal corresponde a 0,6°/año. Esta evolución origina desequilibrios del tronco en el plano sagital y frontal (contacto ílio-costal).
Incremento de la degeneración raquídea
Las EA se asocian a signos precoces de artrosis en la concavidad de la curvatura principal y las contra curvas en los adultos jóvenes portadores de EI del adolescente, deslizamientos intervertebrales laterales (listesis), llamados subluxaciones rotatorias (en la unión de las curvaturas y contra-curvaturas) y la disminución del diámetro del canal que es una consecuencia de la evolución artrósica y de los deslizamientos laterales rotatorios.
El dogma de la “estabilización al final del crecimiento debe ser abolido”, pues muchas escoliosis continúan agravándose, y ha dado lugar a una relajación en la atención del paciente e interrupción de la vigilancia médica. Es conveniente apreciar la evolutividad de las escoliosis mediante un control radiológico de forma sistemática cada 5 años. La evolutividad de la escoliosis es muy variable a lo largo de la vida. Si cada vez disponemos de más datos para establecer la evolutividad de las escoliosis (biomecánicos, topografía, etc.), existen casos que se nos escapan y su evolución es impredecible, es lo que De Mauroy denomina “evolución caótica”.
Pronóstico funcional: ¿qué efectos tiene la progresión?
Muchas escoliosis, incluso relativamente severas, son bien toleradas hasta los 40-45 años y permiten una vida adulta normal (maternidad, práctica deportiva, actividades profesionales intensas). Se ha estudiado la repercusión funcional en la edad adulta de las escoliosis, mortalidad, morbilidad (lumbalgia, complicaciones viscerales, repercusión psicológica...). Debemos referir los datos del importante trabajo de Weinstein18 de 50 años sobre la historia natural de la EI:
Mortalidad
En la actualidad es equiparable a la población general.
Dolor
Es el primer motivo de consultas en las personas > 40 años. La incidencia de raquialgias es idéntica a la de la población general, pero son más difíciles de tratar, particularmente para las formas C de Lenke (con translación lumbar). Son dolores mecánicos y correlacionados con signos radiológicos. Dos ensayos clínicos han correlacionado la EA (signos radiológicos) con el dolor: uno19 que lo asocia a luxación lateral vertebral, ángulo de oblicuidad platillo vertebral L3-L4, pérdida lordosis lumbar y cifosis tóracolumbar. Otro20 que lo asocia a desequilibrio en el plano sagital (es el factor predictivo más relevante), a curvas toracolumbares y lumbares (peor que las torácicas) y a disbalance en el plano coronal de más de 4 cm.
Repercusión cardiorrespiratoria
En las valoraciones espirométricas en curvas > 60° y mayores de 50 años se han visto alteraciones en la capacidad vital; sobre todo en las curvas torácicas > 100°. Los últimos trabajos de Weinstein sitúan el umbral de dolor y las repercusiones respiratorias en los 80°. Las curvas lumbares y toracolumbares no reducen la función pulmonar.
Repercusión neurológica
A nivel medular no se producen complicaciones espontáneamente; sí radiculalgias relacionadas con la presencia de luxaciones, estados degenerativos y estenosis.
Modificaciones de la movilidad vertebral
Se ha constatado limitación principalmente de la extensión e inclinaciones; la flexión se encuentra aumentada.
Alteraciones de la estética y psicológicas
Las modificaciones estéticas pueden ser importantes cualquiera que sea la edad. Son percibidas en el espejo y vestuario al ponerse la ropa, produciendo una pobre imagen de sí mismos. Aumentan la percepción dolorosa.
Incapacidad
En la actualidad no se ha apreciado una disminución de la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria (AVD) y la actividad laboral. Históricamente ha estado relacionada con la función cardiorrespiratoria.
INSTRUMENTOS DE MEDIDA: CUESTIONARIO SRS-22
Este cuestionario fue validado en español por el grupo de Climent et al21 en el año 2005. Se ha demostrado válido independientemente de la edad, de las variables de la curva y de factores relacionados con el tratamiento, por lo que también se puede utilizar en la EA.
TRATAMIENTO
Muchos adultos con escoliosis no requieren ningún tratamiento porque conviven con su deformidad sin ocasionarles problemas. En las decisiones terapéuticas debemos valorar varios factores: el dolor, la progresión, la apariencia estética y la función pulmonar.
Tratamiento conservador
Los tratamientos farmacológicos habitualmente se dirigen al dolor nociceptivo y, a veces, al dolor neuropático (radiculalgias, estenosis de canal). Son eficaces los analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos (AINE), miorrelajantes, benzodiacepinas, antidepresivos y el tratamiento preventivo de la osteoporosis.
La cinesiterapia y la fisioterapia generalmente son útiles para el dolor y para adquirir una buena forma muscular, pero no tienen repercusión sobre la agravación mecánica.
El tratamiento ortopédico (ortesis) también ha demostrado su eficacia sobre los dolores (test de lumbostato de yeso). Existen varios modelos de corsés, pero no son bien aceptados en el modo de vida actual.
Una revisión sistemática de la literatura sobre el tratamiento no quirúrgico de la EA22 concluye que los cuidados conservadores (corsés, yesos, terapia física, ejercicio, manipulaciones e infiltraciones) pueden ser una opción útil en el tratamiento de la deformidad del adulto, pero carecen de evidencia científica en esta área. Ninguna modalidad específica dentro del tratamiento conservador ha aportado una solución clara23. Califican un nivel de evidencia IV para al papel de la terapia física, cuidados quiroprácticos y corsés y el nivel III para las inyecciones epidurales en el tratamiento de la radiculopatía asociada a la deformidad vertebral.
Tratamiento quirúrgico
Nunca es realizado de urgencia y se deben reunir todos los elementos adecuados para tomar la decisión. El tratamiento conservador es un pre-requisito a cualquier tratamiento quirúrgico, ya que las complicaciones asociadas a la cirugía no son desdeñables en esta edad. El dolor severo es el argumento que ha apoyado el tratamiento quirúrgico, a veces relacionado con síndromes estenóticos rebeldes y radiculalgias. Para De Mauroy el dolor es un criterio secundario, ya que la intervención no suprime automáticamente los dolores vertebrales, frecuentemente de origen muscular. Deben ser dolores de tipo mecánico (coherentes), los difusos son discordantes. Otras indicaciones son la evolutividad adecuadamente comprobada por encima de los 50°, los desequilibrios importantes (planos frontal y/o sagital), la disminución de la función respiratoria y las razones estéticas. Los dos criterios mayores son el desequilibrio del eje occipital y la agravación angular de más de 2° por año. A veces, un tratamiento conservador insuficiente.
Tipos de cirugía
Van desde la descompresión aislada en pacientes de edad avanzada, raquis rígido poco o nada desequilibrado, a la artrodesis, corrección de los desequilibrios, etc.
Complicaciones
Pateder et al24 encuentran (tasa media) un 31% en < 50 años y el 55% en > 50 años. Mortalidad < 1 %, complicación neurológica 1-5 %, trombosis 1-20%, psicológicas 23% (depresiones 20%, desorientación temporal), pseudoartrosis 12-30 %. En la proporción de complicaciones influyen la patología asociada, el número de cirugías indicadas, la experiencia y el nivel de preparación del cirujano.
CONCLUSIONES
No hay una respuesta única. Se precisa un análisis de las causas de sufrimiento neurológico, de la deformación, rigidez y equilibrio. El tratamiento quirúrgico debe adaptarse a estos elementos y a la situación general del paciente (adulto joven y adulto > 50 años).
Un ensayo clínico 25 concluye los buenos resultados sobre el dolor (reducción del dolor en un 80 %), mejoría de la tolerancia a la marcha y a las posturas mantenidas y como complicaciones la pseudoartrosis (17,5 %), sobre todo en la fusión hasta el sacro en un solo tiempo por vía posterior.
En 4 ensayos clínicos han valorado los factores predictivos del resultado: el buen balance sagital prequirúrgico, la lordosis lumbar preservada, una buena corrección de la curva posquirúrgica, el disco L5-S1 preservado, sobre todo en fusión hasta L5 y evitar fusión sacra. Resultados a largo plazo: preservar la corrección lordosis.
En resumen, se consideran factores pronósticos de evolución de las EI en la edad adulta: el aumento de la edad y los efectos del envejecimiento (masa ósea, insuficiencia muscular...), la topografía de la curva, el valor angular > 30°, la desprotección de L5 entre los huesos ilíacos, la rotación apical > 33° y el desequilibrio en el plano coronal en las curvas lumbares y toracolumbares. Se recomienda una vigilancia espaciada pero regular y comparativa cada 3 o 5 años.
Los autores declaran que no existe conflicto de intereses.
Correspondencia: 
Lorenzo Jiménez Cosmes 
Servicio de Medicina Física y Rehabilitación 
Hospital Ramón y Cajal 
Ctra. Colmenar Viejo Km. 9,100 
28034 Madrid. España 
Correo electrónico: ljimenez.hrc@salud.madrid.org
Trabajo recibido el 1-06-09. Aceptado el 24-06-09.

Bibliografía

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Enfermedad degenerativa de disco

http://www.medtronic.es/su-salud/enfermedad-disco-degenerativa/index.htm


Enfermedad degenerativa de disco

A pesar de su nombre, la enfermedad degenerativa de disco no es realmente una enfermedad. Pero eso no hace menos real el dolor que provoca. Tanto si es el resultado del envejecimiento como el de una lesión, la enfermedad degenerativa de disco puede limitar su actividad. Algunas personas incluso pueden necesitar cirugía.

Definición

A medida que los discos pierden su contenido de agua debido a una enfermedad o a la edad, pierden su altura, acercando las vertebras entre sí. Como resultado, las aperturas de los nervios de la columna vertebral se estrechan. Cuando esto ocurre, los discos no absorben los impactos producidos por el movimiento habitual igual de bien, particularmente cuando camina, corre o salta.
El deterioro, una postura deficiente y los movimientos incorrectos del cuerpo también pueden debilitar el disco, causando la degeneración del mismo.

Causas

Para algunos de nosotros, la enfermedad degenerativa de disco forma parte del proceso natural de envejecimiento. A medida que envejecemos, nuestros discos intervertebrales pueden perder sus características de flexibilidad, elasticidad y absorción de moviento. Para otros, la enfermedad degenerativa de disco puede provenir de una lesión en la espalda.

Síntomas

Los síntomas más comunes que sugieren que el dolor cervical puede estar provocado por la enfermedad degenerativa de disco incluyen, entre otros, dolor cervical, dolor que se extiende hacia abajo a la parte posterior de los omóplatos o a los brazos, entumecimiento y hormigueo, y a veces incluso dificultades para utilizar la mano.
La enfermedad degenerativa de disco también puede causar dolor de piernas o de espalda, así como problemas funcionales como hormigueo o entumecimiento en las piernas o nalgas, o dificultades para caminar.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad degenerativa de disco empieza con un reconocimiento médico del cuerpo, con atención especial en el cuello, la espalda y las extremidades.
El médico le examinará la espalda para comprobar la flexibilidad, el rango de movimiento y la presencia de ciertas señales, lo que puede ser indicativo de que las raíces nerviosas estén afectadas por cambios degenerativos en la columna vertebral. Esto a menudo implica pruebas de esfuerzo muscular y reflejos para asegurarse de que siguen funcionando normalmente.
Con frecuencia le pedirán que rellene un diagrama para indicar dónde se producen los síntomas de dolor, entumecimiento, hormigueo y debilidad. Se puede pedir rayos X o una resonancia magnética (RM).

Opciones de tratamiento para la enfermedad degenerativa de disco

La mayoría de las personas con enfermedad degenerativa de disco encuentran alivio mediante opciones no quirúrgicas, como ejercicio o fisioterapia. Debería consultar a su médico acerca de todas las opciones.

Cuidados conservadores

No todos los pacientes con dolor cervical o de espalda asociados con la enfermedad degenerativa de disco requieren cirugía. De hecho, la mayoría consigue aliviar los síntomas mediante terapias no quirúrgicas, como ejercicio, medicación, fisioterapia y quiropráctica.

Terapias quirúrgicas

Estabilización dinámica

Se implanta un dispositivo interespinoso mediante un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo. Aunque el dispositivo interespinoso está diseñado para permanecer permanentemente entre los procesos espinosos y prevenir que se pincen los nervios, también se puede extraer. Dado que durante el procedimiento no se extrae ningún hueso estructuralmente importante, el dispositivo interespinoso le ofrece a usted y al cirujano la posibilidad de considerar tratamientos adicionales posteriormente si la afección espinal progresa
Más: Acerca de la estabilización dinámica

Sustitución de disco artificial

Un disco artificial está diseñado para mantener el movimiento y la flexibilidad al reemplazar un disco enfermo de la columna vertebral.
Más: Acerca de los discos artificiales

Cirugía de fusión espinal

Tradicionalmente, se ha usado un procedimiento quirúrgico llamado fusión espinal para tratar afecciones degenerativas de la columna vertebral. Usando injertos óseos e instrumentación como placas metálicas y tornillos, este procedimiento fusiona dos o más vértebras adyacentes. El objetivo de este procedimiento es estabilizar la columna vertebral y proporcionar alivio del dolor.
Más: Acerca de la fusión espinal

La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.
Última actualización: 22 09 2010
 
 

¿Qué es la fusión espinal?

Los distintos tipos de fusión espinal se refieren tanto al área afectada de la columna vertebral como al área de la columna vertebral que se está fundiendo.
La discectomía cervical anterior y la fusión es una cirugía de cuello que implica el acceso a la columna vertebral a través de una incisión en la parte delantera del cuello. El disco afectado se extrae y se reemplaza con hueso de la cadera del paciente. En algunos casos, el cirujano implantará una placa metálica pequeña para estabilizar la columna vertebral mientras sana.
La fusión lumbar intersomática anterior (ALIF) es la cirugía de columna que implica el acceso a la columna vertebral a través de una incisión en el abdomen. Una parte del espacio del disco afectado se extrae de la columna vertebral y se reemplaza con un implante. Se pueden insertar tornillos y barras de titanio o acero inoxidable en la parte trasera de la columna vertebral para complementar la estabilidad de la estructura completa.
La fusión lumbar intersomática posterior (PLIF) es un tipo de cirugía de columna que implica el acceso a la columna vertebral desde la parte trasera (posterior) del cuerpo. Entonces, se coloca injerto óseo entre dos vértebras adyacentes (intercorpóreo) para promover el crecimiento óseo que una las dos estructuras (fusión). El material de injerto óseo actúa como un puente, o armazón, en el que puede crecer el nuevo hueso. La meta final del procedimiento es restaurar la estabilidad espinal.
Hoy en día, se puede realizar una PLIF usando cirugía de columna mínimamente invasiva. Este procedimiento permite al cirujano realizar incisiones pequeñas y separar suavemente los músculos que rodean la columna vertebral en lugar de cortarlos. La cirugía de columna abierta tradicional implica cortar o extirpar los músculos de la columna vertebral. Un enfoque mínimamente invasivo conserva la función muscular y vascular circundante y minimiza la cicatrización.1,2
La fusión lumbar intersomática transforaminal (TLIF) es una forma de cirugía de columna en la que se accede a la columna lumbar a través de una incisión en la espalda. El nombre del procedimiento se deriva de: transforaminal (a través del foramen), lumbar (parte inferior de la espalda), intersomática (implantes o injerto óseo colocado entre dos cuerpos vertebrales) y fusión (estabilización espinal).

Referencias

  1. Stevens KJ, Spenciner DB, Griffiths KL, Kim KD, Zwienenberg-Lee M, Alamin T, Bammer R. Comparison of minimally invasive and conventional open posterolateral lumbar fusion using magnetic resonance imaging and retraction pressure studies. J Spinal Disord Tech. 2006 Apr;19(2):77-86.
  2. Khoo LT, Fessler RG. Microendoscopic decompressive laminotomy for the treatment of lumbar stenosis. Neurosurgery. 2002 Nov;51(5 Suppl):S146-54.

La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.


Acceder a una fusión espinal

Un médico puede recomendar la fusión espinal en circunstancias en las que se piensa que la fuente predominante de dolor espinal es un disco gravemente degenerado entre dos vértebras o un "deslizamiento" de los huesos de la columna vertebral (denominado "espondilolistesis"). El deslizamiento de los huesos provoca la falta de alineación de la columna vertebral y el posible atrapamiento de los nervios espinales.
En otras circunstancias una fusión puede tratar mejor el origen del dolor cervical o de espalda y de pierna o brazo.

Factores que el médico puede valorar

Si tiene la enfermedad de disco degenerativa que provoca dolor de la región inferior de la espalda, puede ser candidato a cirugía de fusión espinal.
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Cirugía: lo que se debe esperar

La cirugía de fusión espinal se puede usar para tratar la enfermedad de disco degenerativa que provoca dolor cervical y de espalda.
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Última actualización: 22 09 2010


Factores que su médico puede considerar – Fusión espinal

Un procedimiento de fusión espinal se puede recomendar como una opción de tratamiento quirúrgico para pacientes con una afección que provoca inestabilidad espinal en la parte inferior de la espalda. Algunas de estas afecciones pueden incluir enfermedad degenerativa de disco, espondilolistesis o estenosis de columna que no ha respondido a otras medidas de tratamiento (reposo, fisioterapia o medicación). Los síntomas de inestabilidad espinal pueden incluir dolor, entumecimiento o debilidad muscular en la parte inferior de la espalda, caderas y piernas.
El cirujano tendrá en cuenta varios factores antes de recomendar una fusión espinal. Considerará las necesidades médicas y la afección, así como la edad, salud, estilo de vida y nivel de actividad anticipado tras la cirugía. Comente esta opción de tratamiento con su traumatólogo.

En qué consiste el procedimiento – Fusión espinal

Tradicionalmente, se ha usado un procedimiento quirúrgico llamado fusión espinal para tratar afecciones degenerativas de la columna vertebral. Usando injertos óseos e instrumentación como placas metálicas y tornillos, este procedimiento fusiona, o crea una unión entre, dos o más vértebras adyacentes. El objetivo es estabilizar la columna vertebral y proporcionar alivio del dolor.


Vivir con una fusión espinal

La recuperación de la cirugía de columna no se produce de un día para otro. Lo que es fundamental es que mantenga el contacto con su médico. Hable abiertamente sobre cómo se siente y lo que espera.

Después de la cirugía

Pídale a su médico información sobre el plan de recuperación específico tras la cirugía. Es importante seguir las instrucciones del médico cuidadosamente para recuperarse de la cirugía tan rápidamente como sea posible y aumentar la probabilidad de un resultado con éxito.
La recuperación del dolor cervical/de espalda y de la cirugía es un proceso continuo. La rapidez de la recuperación depende del tipo de cirugía, su compromiso de trabajar estrechamente con su fisioterapeuta y de realizar movimientos y ejercicios correctos, tal como lo recomienda el cirujano.
El médico programará visitas en consulta para verificar cómo se encuentra y ver si hay que hacer algo más.

El día a día

Después de la cirugía de columna, se debería centrar en su recuperación. Cuando haya sanado y vuelto a las actividades normales, probablemente no notará ni sentirá el implante espinal.
Aunque la mayoría de los implantes espinales se fabrican en metal, como titanio o acero inoxidable, raramente causan problemas con detectores de metales. No obstante, puede pedirle al cirujano de columna que le proporcione una tarjeta de identificación del producto que pueda llevar en la cartera. Así podrá compartir fácilmente la información de la cirugía de columna con otros.
Hable con su médico sobre cómo puede mantener un estilo de vida sano después de la cirugía de columna. Hacer ejercicio y comer una dieta sana son aspectos importantes. El médico puede recomendarle algunas pautas útiles.
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Última actualización: 22 09 2010